Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones.

martes, 9 de febrero de 2010

Gracias compañeros/as.

Hoy quiero agradeceros a todos los que habéis estado a mi lado los buenos momentos que me habéis regalado, el apoyo incesante que he recibido, los besos que habéis ofrecido a mi hija y mi hijo, hoy quiero recordaros que nuestra lucha es justa, quiero deciros que estuve, estoy y estaré a vuestro lado en esta lucha, en esta lucha llena de dolor sinsentido.

Os escribo lleno de alegría, una alegría que se entremezcla con la tristeza e indefensión que desde hace ya más de 2 años llevo clavada en mi corazón como si de una estaca se tratase, un dolor que no es fácil de apaciguar ni expresar, pero los que habéis estado a mi lado habéis sufrido junto a mi.

Tengo miedo compañeros, estoy aterrorizado porque el próximo día 15 de Febrero me enfrento a una petición de cárcel, una petición que se realiza desde el rencor y la mentira, desde intereses oscuros para intentar separarme aun más si cabe de las personas que dan luz a mi vida, mi hija la cual llevo sin poder abrazar desde un maldito 7 de Julio de 2008, cuando arrancaron de los brazos de mi madre a mi pequeña. Pero también me quieren separar de mi hijo, hermano de mi hija, la misma que todavía no ha tenido la oportunidad de darle un abrazo de hermanos, de compartir un solo instante de alegría.

He sufrido un autentico calvario, un calvario donde la indefensión ante leyes absurdas y juzgadores obligados a dictar lo que el estado establece, ha sido mi despertar diario.

No temo a la verdad, temo a la mentira, no tengo miedo a la cárcel, tengo miedo a no poder abrazarlos nunca jamás, tengo miedo a los chantajes que sufro, donde me solicitan que acepte ver a mi hija 1 vez al mes 3 horas los Viernes a cambio de retirar una denuncia falsa…

No se que sucederá, puesto que la lógica en este mundo hace demasiado tiempo se perdió. Allí estaré el próximo día 15 delante de quien decidirá mi inocencia o culpabilidad, con la dignidad de quien sabe que su único delito es amar a sus hijos, ser hombre y proletario, pero con la cabeza bien alta, con la consciencia muy tranquila y la pose dignificadora de la lucha por la custodia compartida.

Gracias a todos compañeros, gracias por compartir vuestro dolor y alegría, jamás pensé que mi lugar estaría donde está, junto a esos padres y mamás coraje, junto a mis compañeros y amigos de Lleida, junto a mi familia, mi pareja Rocío, mi hijo Enric y Mario, sois lo más importante de mi vida, me habéis hecho Feliz.

RESISTIRÉ Y RESISTIR ES VENCER!

lunes, 1 de febrero de 2010

De Rus a Linares, pasando por Lleida.

Entre un mar de Olivos se encuentran Rus y Linares, escucho desde la lejanía llantos de tristeza y corazones rotos dos familias han sido destrozadas a la vez que silenciadas, gritan al mundo entero desde sus humildes gargantas, son inocentes!, pero la inocencia no existe, son hombres.

Una foto de una chica abrazando a su bebé, cara de tristeza, una foto de una madre destrozada, ha sido separada de su hijo

Compartí momentos con quienes ahora culpables hace la ley, comparto el dolor, la tristeza, la agonía que golpea con fuerza.

Mientras el silencio se apodera de quienes esconden sus caras de vergüenza,dentro de los muros de la vergüenza humana, Juan Carlos y Miguel Ángel como actores de una falsa sufren al unísono las consecuencias de un sinsentido.

Yo ya nada espero, a nadie creo, ni a sus leyes, ni su gobierno, como preso político el Linarense se negó con valentía, no reconoció lo que el jamás había hecho, entre rejas prefiero estar antes de esconder la verdad.

El Joven de Rus, corazón lleno de esperanzas y sueños, si todavía no conoce la vida, ¿Cómo os atrevéis a arrebatársela?

Yo soy Juan Carlos, soy Miguel Ángel, soy un padre separado de sus hijos, soy un hombre al que han denunciado, acusándolo de lo que más desprecia. Soy Nieves, una madre que sufre, pero jamás en silencio, soy Isabel, una hermana y madre, maltratada por este sistema injusto, todas somos mujeres, desprotegidas, pues sus leyes no nos amparan. Yo soy yo, hombre y humano, criado en unos valores de igualdad y justicia, de respeto, de solidaridad, valores que ni sus carceles ni sus leyes exterminarán.

Os espero amigos Juan Carlos y Miguel Ángel, ser fuertes y resistir.

No estáis solos.

Juan Manuel Salas Ramírez