Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Pese a todo, seguimos caminando.

Como habréis observado últimamente me limito a poner videos, todos ellos expresan como me siento en cada momento, quizás porque no sabía como expresar de forma escrita lo que siento, quizás porque mis ánimos no me permitían expresarme.

Hoy me he decidido a volver a escribir, volver a soltar lo que siento, lo que pienso, lo que duele…

Como algunos/as ya sabréis intentaron verme encerrado, en el cementerio de vida humana, entre los muros de la desesperación, pero no lo han conseguido ya que han aceptado el recurso interpuesto y han aceptado el cambio de condena, quizás esto debería ser motivo de alegría, pues me quedo en esta “semilibertad” aceptada por los/as que la sufrimos, con un grito silencioso en ocasiones cómplice, pero he sido derrotado, he sido derrotado por la mentira, por la sed de venganza, por la sinrazón y me es imposible alegrarme de no cumplir una condena por algo que jamás hice, pues si de algo soy culpable es de luchar por la dignidad y la verdad, por el derecho de mi hija a tener papá.

Todo esto no significa que la derrota sea definitiva, esto no significa que no siga luchando por abrazar a mi hija, tan solo significa un cambio de formas, un cambio en el método de intentar demostrar la verdad, la verdad a la cual esta injusticia parece no querer recurrir.

Seguiré luchando como desde aquel 25 de Enero luché, seguiré caminando despacio pero sin pausa para conseguir que la verdad se sepa, para conseguir que nadie coaccione mi verdad.

En ocasiones al cerrar los ojos imagino que todo esto ha sido un mal sueño, que no está ocurriendo y que mi hija se despierta cada día sonriendo junto a mi y su hermano, pero no es así la realidad golpea con fuerza, causando el dolor más fuerte y jamás imaginado por cualquier ser humano, a excepción de todos aquellos miles de hombres que se ven privados de poder abrazar a sus hijos tan solo por eso, por ser hombres.

Seguiré caminando, seguiré sonriendo, seguiré cantando, seguiré aprendiendo a bailar, seguiré esperando el momento en el que abrazar a la persona que más amo en este mundo, mi hija Llibertat.

Y para terminar quiero dejar una frase, a buen entendedor/a sobran palabras: “Solamente los anarquistas, sabrán que somos anarquistas y les aconsejaremos que no se llamen así para no asustar a los imbéciles” -Ricardo Flores Magón-

A mi también...


A mi también
me aturde mirarme al espejo
y estar frente a mi cara y no encontrar nada
que sea diferente a lo que encontraré mañana.

A mi también
me angustia mirar el pasado
y estar frente al presente sin señales de humo
que hablen de un futuro de aspecto menos deprimente.

A mi también
me cuesta asumir la vida tal y como es,
A mi también
me quema pisar la calle cada amanecer
A mi también
me duele perder batallas sin poner ni un pie
en este campo de guerra,
donde ruedan las cabezas
que no entienden de destrezas monetarias
y no admiten el valor de un trozo de papel.

Pero, aún así:
Creo que nunca hay que perder la esperanza, amigo,
al caer al suelo en la playa de Barcino,
hay que levantarse, agarrar la espada,
colocarse el yelmo y continuar el camino.

Creo que nunca hay que perder la esperanza, amigo,
es normal de un muerto, que no luche por su sino,
pero tendréis guerra, un grano en el culo,
y un puño anhelante, mientras permanezca vivo.

Que yo también
me siento un lobo estepario cada dos por tres
Que yo también
me pregunto si esta existencia tiene razón de ser
Que yo también
camino por las aceras de Carabanchel
matándome a preguntas
y sacándole la punta
a millones de dilemas que acompañan
a mi alma, trastornada por el tedio y el quehacer.